UN CUARTO PROPIO | VIRGINIA WOOLF

$39.900
Entregas para el CP:

Medios de envío

Lo que comenzó como una conferencia sobre “Las mujeres y la novela” para un auditorio de estudiantes universitarias en 1928, se ha convertido en uno de los ensayos más emblemáticos del feminismo. Virginia Woolf plantea que, para poder escribir, las mujeres necesitan tener dinero y un cuarto propio. Hasta comienzos del siglo XX no lo tenían; habían estado escribiendo en las salas comunes de sus hogares. Woolf expone con ingenio las condiciones en que las mujeres se dedicaban al acto creativo hasta entonces y nos alienta a dar vuelta la historia. Esta edición anotada cuenta con marcas de lectura a cargo de Agustina de Diego. Tiene argumentos subrayados, notas al margen, guías de lectura al final de cada capítulo y un prólogo magistral. Cecilia Pavón, nos regala una traducción actual en la que supo captar las sutilezas discursivas de Woolf. Las ilustraciones de María Eugenia Hernández son el maridaje perfecto para velar por una larga vida a este clásico en nuestras bibliotecas.

 

Sobre la autora:

Virginia Woolf (Londres, 1882) fue una autora fundacional de la literatura moderna e ineludible referente feminista. Nació en medio de una familia estrechamente vinculada al circuito artístico e intelectual de la época pero nunca asistió al colegio formal. Desde sus primeros años compartió con figuras como Henry James o Julia Margaret Cameron, al tiempo que despertó un interés vital por los libros. Pese a su temprano oficio de escritora y rol crucial en el mítico grupo Boomsbury —junto a Bertrand Russell y Ludwig Wittgenstein—, Woolf no publicó sino hasta los treinta y tres años. Fin de viaje (1915) fue su primera novela, y aunque no generó la misma repercusión que sus siguientes libros, destacó por su tono agudo y satírico. Dos años después, junto a su marido Leonard Woolf, fundó la crucial editorial artesanal Hogarth Press, donde publicaron autores como Freud, Mansfield y Eliot. En 1919 publicó Noche y día, en cuyas páginas aborda la temática del sufragio femenino y el cuestionamiento al matrimonio como puente para la felicidad. Sin embargo, la crítica no lo consideró un libro relevante. Con su tercera novela, El cuarto de Jacob (1922), deformó las estructuras tradicionales del género y desarrolló una escritura de corte más experimental. Posteriormente, escribió las obras que la consolidaron como una de las autoras icónica siglo XX: La señorita Dalloway (1925), Al faro (1927), Orlando (1928) y Las olas (1931), son solo algunas de sus obras destacadas. Woolf también escribió una larga listas de artículos, cuentos, biografías y ensayos, como Un cuarto propio (1929), que la situó en un lugar imprescindible para los feminismos contemporáneos. Con los años, lo que probablemente fue un trastorno bipolar, comenzó a mermar su vida y su trabajo literario. Los abruptos cambios de ánimo, los recurrentes estados depresivos y la impotencia de no poder escribir, fueron los motivos que la llevaron a cruzar el jardín con los bolsillos de su abrigo lleno de piedras y sumergirse en el río Ouse el veintiocho de marzo de 1941.

Compartir: