COSTURA DE OÍDO | ANALÍA OJEDA

En la Cultura Dong, las palabras romper y desorden no se pronuncian durante el tejido por temor al fracaso. Esto es para ellos una regla inalterable de su tradición. Costura de oído desafía esta ley; podría ser su reverso y sin que la autora se lo haya siquiera propuesto, ya que a mi entender, la mejor poesía ignora. Niega, conjura, desarregla el mundo, y en esta acción inaccesible, involuntaria a toda regla, reinaría su don.

Ana Ojeda, temeraria, decisiva, ella toda, dividida en dos hilos: la narradora y el cuerpo-ojal y ambos corren como trama de vías férreas, se anudan, se enhebran, se desgajan, se descosen, se ejecutan, se dispersan y reúnen, se despiertan con dolor. Sin reiteraciones ni monotonías, sin agotar la trama, nos entrega en cada poema una piel, una boca de loba, un ojal del universo. Mientras una avanza en la composición del lenguaje la otra es separada por lotes, por tramos, en retrospectiva. Ana no vacilará en sacar uno a uno los puntos, los más amordazados, los más ocultos, En tiempos de deconstrucción, pero no como destrucción sino como las fibras que nos han tensado, Ana Ojeda desaparece y reaparece, superponíendose a la realidad, avanzando en el tejido. Rompe y desordena hasta ver irse como un collar descosido cada cuenta pendiente.

Ana Ojeda es una poeta aguda e inteligente, y su poesía un rayo silencioso y con carácter. La costura de sus versos de principio a fin, jamás disminuirá su tensión porque sabe traducir de un modo vital lo que ve (y lo vital es preciso y no se resigna a un solo sentido) sin oscurecer la imagen ni darle brillos innecesarios. Costura de oído no hace más que resaltar las virtudes de una poeta profunda que despierta.

Laura García de Castaño

 

Sobre la autora:

Analía (Ana) Ojeda nació en Rafaela, un casi fin de mes, en noviembre de 1979. Y parece que continúa.

Compartir: